"Caminante no hay camino, se hace camino al andar"
- Paula Carnero Valero

- 1 feb
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Los procesos terapéuticos no son lineales, pero se pretende avanzar mediante ciertas fases:
Toma de conciencia: se trata de una primera vinculación con el terapeuta y el análisis en globalidad de la persona y de sus necesidades emocionales, cognitivas y/o sociales
Aceptación y vinculación: psicoeducación de la problemática y anclaje de objetivos mutuos y conjuntos con la psicóloga "ir ambos a una".
Movimiento y cambio: se aprenden y aplican estrategias, introspección y elecciones para mayor calidad de vida. Se generalizan a multitud de contextos significativos para la persona.
Integración y crecimiento: momento de interiorizar todo lo aprendido y aplicarlo en la cotidianidad del individuo. Hacer un barrido de todo lo avanzado en el proceso. También se plantea un cierre o renovación de objetivos.



